Ruptura de confianza
Cada día estoy más convencido de que las empresas deben proporcionar confianza por encima de cualquier cosa. Sin embargo, hoy día se tiende a lo contrario. Cada vez se inspira menos confianza. Los clientes buscan en su mayoría el precio (especialmente la administración pública, que rara vez valora algún otro criterio que no sea el precio y el plazo de entrega). Lo segundo que buscan es la entrega inmediata del producto (sin entender en muchos casos que los impresos a medidas deben "fabricarse").
Sin embargo, soy de los que piensa que todavía es válido un modelo basado en la confianza entre cliente y proveedor: confío que en que me darás el mejor servicio, al mejor precio, en el menor tiempo posible y con la máxima calidad, y entre ambos negociamos cuál de esos parámetros es más importante en cada trabajo, ya que en general, suelen ser incompatibles entre sí.
Pero el nivel de exigencia cada día es más elevado, y se aprieta en todos los factores. Todas las empresas intentan ofertarlos todos, lo que es imposible, y se generan problemas y desconfianza. Creo que soy utópico, pero deberíamos intentar ir a una sociedad más empática y no tan egoísta.
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