Un principiante en las Artes Gráficas Una experiencia en un sector que nos envuelve… El blog personal de David Pinelo.

2Dic/080

Historia de la impresión (II): Litografía

Siguiendo con la historia de la impresión, y ya que vimos la tipografía, seguimos con otra técnica, la litografía. Ésta es una técnica de uso cada vez más restringido. Puedes encontrarla en la creación y replicación de ciertas obras artísticas.

Sin embargo, la litografía introduce un principio físico que es el utilizado por la técnica más utilizada a día de hoy (el offset) y que veremos en una entrada posterior. Es una técnica desarollada a finales del siglo XVIII, por el austríaco Alois Senefelder, y es el primer proceso de impresión en plano. La técnica se basa en la repulsión entre el agua y las tintas grasas (hidrófobas). Como bien explica la wikipedia:

Para este tipo de impresión se utiliza una piedra caliza pulimentada sobre la que se dibuja la imagen a imprimir con una materia grasa, bien sea mediante lápiz o pincel. Este proceso se basa en la incompatibilidad de la grasa y el agua. Una vez la piedra está humedecida, la tinta de impresión solo queda retenida en las zonas dibujadas previamente.Para cada color debe usarse una piedra distinta y, evidentemente, el papel tendrá que pasar por la prensa de imprimir tantas veces como tintas se empleen. En los carteles impresos mediante el sistema litográfico, tan frecuentes en la segunda mitad del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX, se utilizaban quince, veinte o más tintas. Entre ellos son de destacar los que anunciaban las corridas de toros, los de las Semana Santa, y los diseñados durante la Guerra Civil española.

Es decir, tendremos un soporte en piedra caliza que absorbe tanto tintas grasas como agua, pero estas no se mezclan entre sí. Si dibujamos sobre el soporte con una tinta grasa (con un color) y después humedecemos toda la superficie con agua, el agua penetra en la piedra sólo en aquellos lugares que no están cubiertos por el color (la tinta), es decir, que no están cubiertos por los trazos. Si aplicamos a continuación una tinta grasa de impresión, esta sólo se adhiere a las que previamente se habían trazado con color graso (con tinta), mientras que las zonas mojadas no las aceptan. De esta forma, la tinta queda adherida sólo a la zona donde está el dibujo que queremos imprimir, y podemos imprimir repetitivamente muchas veces.

Es una idea sencilla pero que marcaría el inicio de la revolución en la impresión sobre plano y en grandes cantidades. Esta técnica fue además utilizada por los principales artistas del siglo XIX y XX