FUD en Artes Gráficas
FUD son las siglas en inglés de Fear, Uncertainty and Doubt, es decir, "miedo, incertidumbre y duda". Son siglas muy utilizadas en el mundo de la informática y los sistemas de información, y aplicadas a grandes empresas, que mediante mensajes, declaraciones o campañas de publicidad pretenden sembrar la duda, el miedo y la incertidumbre en el consumidor para evitar que éste adquiera una nueva tecnología de un competidor.
Evidentemente, son prácticas, quizás no muy lícitas pero sí muy usadas en este mundo. Y digo, en este mundo, porque para sembrar MID (vamos a usar las mismas siglas pero en español, Miedo, Incertidumbre y Duda) debe utilizarse un factor importante: el desconocimiento del competidor sobre la nueva tecnología. Y es evidente que hablando tecnológicamente, no todo el mundo tiene porqué ser un experto.
Me sorprende ver, cómo esta práctica es usada intensivamente en el mercado de la maquinaria en Artes Gráficas. Lo normal de muchísimos comerciales (quisiera decir todos pero un principio de prudencia me lo impide) es utilizar expresiones tipo:
- "El servicio técnico de (TAL MARCA) es absolutamente pésimo. Bueno, yo conozco el caso de fulanito al que se le paró la máquina y estuvieron un mes sin atenderle!!!" (¿y cómo que no quebró?)
- "La teleasistencia no sirve para nada... eso de las comunicaciones remotas es un bulo" (¡¡Internet es un bulo!! ¿Qué hago escribiendo aquí?)
- "Esa máquina tiene una tecnología obsoleta, mira, tal sistema es de los años 70"... (en una máquina nueva... ¿y la vuestra que es la misma máquina de hace 10 años????)
- "Ufff, ¿la máquina de fulanito? Tuvieron que retirar dos en el cliente setanito"... (y las retiradas ni son tales y muchas veces son por otros motivos. Eso sí, nadie retira una máquina por mal funcionamiento, son siempre la de los demás...)
Podría seguir con un listado que tiende a infinito. La verdad, es que no me gusta ese estilo. A mí me gana el agente comercial que llega con la sinceridad y que utiliza argumentos como: "Mi máquina es verdad que flaquea con respecto a la de la competencia en tal aspecto, pero somos superiores en estos otros aspectos por tal, tal y tal" (me indica que el comercial ha estudiado a la competencia y tiene una opinión que dentro de la subjetividad es más real). "Sí, es cierto, la máquina que instalamos en tal cliente tuvimos que retirarla. Pero tiene ya una nueva" (indica que si su máquina me sale mal, me van a responder).
Quiero que establezcan con nosotros una relación de confianza y no de miedo hacia la competencia. Si la competencia hace lo mismo, la sensación final que queda es la de miedo. Iniciar una relación comercial con las bases de Miedo, Incertidumbre y Duda, al menos a mí, me sitúa enfrente de mi proveedor, y no al lado...
El problema de usar software propietario…
He tenido un problema con Contaplus, que cuando menos, hace plantearse el utilizar software propietario. Disponemos de la versión Élite 2008, con las últimas actualizaciones oficiales para la adaptación al nuevo plan contable.
El ordenador en el que Contaplus está funcionando debe ser cambiado: Quiero por tanto, desinstalar la aplicación de este ordenador, e instalarla y llevarla a otro ordenador. Mi licencia, me permite además disponer de varios clientes accediendo al programa. La activación de Contaplús requiere deuna contraclave que proporciona SAGE para poder utilizar el software: Es decir, la secuencia de instalación es:
- Instalas Contaplús
- Introduces tu número de serie o de licencia
- El software te proporciona un número
- Llamas a Contaplús (a un 902), en el que le das esa número, te proporcionan una contraclave y ya puedes utilizar el software
SAGE internamente marca esa licencia como "bloqueada", de modo que no podría volver a instalar el programa en ningún otro ordenador, ya que me pediría otra contraclave que SAGE no proporcionaría. Hasta ahí todo correcto, y es un mecanismo más de protección.
Bien, mi problema viene al intentar desinstalar Contaplús del ordenador obsoleto. Ya realizada la copia de seguridad, y tras proceder a iniciar el programa de desinstalación de SAGE, éste provoca un error, y se cierra. Sí, un error como: El programa ha realizado una operación no válida y debe cerrarse.
Llamo al número de atención telefónica de SAGE a ver si pueden darme otra vía, y su respuesta es que no, que si quiero otra vía, contrate el servicio de mantenimiento. "¿Cómo? Oiga, su software genera un error en mi ordenador... " "No, no tiene usted solución. No le puedo desbloquear la licencia". "Oiga, la instalación es multipuesto, he comprado la licencia en red..." "No. Sólo puede usted poner una queja".
Pongo la queja, y atención a la respuesta: Sin desperdicio
Estimado Cliente: Nos ponemos en contacto con usted para informarle que una vez recibido su correo electrónico y valorado, sentimos comunicarle que no podemos proceder a liberar la licencia ya que el problema con su equipo es considerado causa ajena a SAGE y para generar nueva contraclave es necesario el código de desinstalación o en caso de no tenerlo activar el servicio de mantenimiento con el cual además podrá realizar consultas sobre la utilización del programa. Si está interesado póngase en contacto con nosotros en el 902 XX XX XX XX Sin otro particular reciba un cordial saludo
O sea, su software genera un error, y es causa ajena a SAGE... Increíble. Evidentemente, nosotros no vamos a seguir utilizando Contaplús. Buscaremos otros software. Os adjunto el mail de respuesta:
A la atención del servicio de Postventa, Nos sorprende negativamente esta respuesta, negando a los clientes solución a un bug (error) grave de programación de su sistemas. La no liberación de una licencia pagada previamente ante un problema técnico causado por un error en su sistema (propiedad y responsabilidad de SAGE), supone una violación clara del contrato de compra-venta y por ello, es susceptible de reclamación por otras vías. La no asunción de responsabilidad ante un error generado por su software, pone en serio peligro la relación de confianza entre proveedor y cliente no sólo con nosotros, sino con todos los usuarios de este sistema. Su negativa a no proporcionarnos ninguna otra vía para poder utilizar su software según las vías establecidas, nos hará llevar nuestra reclamación por otras vías en las que exigiremos los consiguientes daños y perjuicios ante el incumplimento del contrato de compra-venta. Reciban un saludo
Por algo creo en el software libre...
Siguen los ejemplos de poca clase…
Recibo hoy una carta de una entidad de recobro de facturas, solicitándonos el pago de una deuda de 79,68 € ... que no me consta en ningún lado. Así que presto, llamo a dicha compañía, Intrum Justita, y la conversación, cuando menos es esperpéntica.
En primer lugar, se niegan a decirme a quién le debo, supuestamente, el dinero... Claro, ante la pregunta, "oiga, ¿y cómo sé que no se están uds inventando la deuda?" no tuvo más remedio que decirme a quién le debíamos ese importe. Y bingo, ¡¡era una compañía Teleco!! Sí, las que según la OCU, son las que protagonizan el mayor número de quejas y consultas de los consumidores. Esto promete. Tenemos una reclamación puesta a la antigua Airtel, de (atención) 2001 ya que nos cobraron una línea y un móvil, que nunca nos dieron (con lo cual, evidentemente, en Airtel, hoy Vodafone, no tienen albarán ni ningún documento justificativo que indique que disfrutamos de ese servicio, ¡¡puesto que no lo disfrutamos!!).
Respuesta de la operadora: "¿Han reclamado uds?". "Sí, lo hicimos". "Bien, pues para reclamar, primero deben de pagar". ¡¡¡OLEEEE!!! Me encanta la política de este país. Según esa regla de tres, ¡¡acabo de encontrar un modo de financiación estupendo!! Emito facturas falsas, por servicios no prestados, y total, como para "reclamar primero hay que pagar" acabo de conseguir financiación a corto plazo y sin interés... ¡¡alguno habrá que pague y que reclame, en un proceso de años!!
Le expongo a la operadora este punto de vista (por cierto, en ese momento pierde ella un poco los nervios) y con un tono de voz elevado, me indica que me harán la reclamación por vía judicial y me incluirán en el asnef y ese tipo de registros. Intento tranquilizar los ánimos, y le indico que, por favor, me envíen copias de los documentos que obran en su poder y justifiquen que realmente tengo esa deuda y que realmente prueban que recibí ese servicio... y su respuesta no tiene desperdicio "ni tenemos esa documentación ni la podemos enviar". ¡¡Es genial!! Mi vía de financiación es cada vez más sólida: Hay empresas que se dedican al recobro sin siquiera verificar que lo que solicitan es real.
Si no fuera, porque uno quiere ser empresario y no un timador profesional, quizás vería viabilidad en esta fórmula.
De verdad que hay cosas a las que no doy crédito...
La poca clase de las grandes empresas…
Ya me lo decía mi padre: Eso es una tontería... y qué razón llevaba (y lleva).
Hay una figura muy "útil" en los negocios: Los seguros sobre ventas. La idea es, contratas una póliza que cubre, para un número de clientes determinados (soportados por la compañía de seguro), las ventas realizadas a crédito con estos clientes ante posibles impagos por un determinado porcentaje. Es decir, es una manera de, a través de una compañía de seguros, tener ciertas garantías de no tener problemas con los impagos.
Además, estas compañía ofrecen una base de datos en la que te indican la fiabilidad de tus clientes actuales y potenciales para pagar. Esa base de datos es la que éstas compañías utilizan para indicarte qué clientes cubren y cuáles no. Está claro, todo cliente que ellos no aseguren (bien por un impago que hayan tenido, o bien por que su análisis de riesgo sobre este cliente indique que es potencialmente peligroso) es un "cliente no fiable" y es bajo propio riesgo bajo el que se le vende.
Estas tipo de compañías, la verdad proporcionan por un plus de tranquilidad por las ventas, por un precio, eso sí, generalmente no barato.
Pero los momentos de crisis llegan para todos, y es en esos momentos en los que se demuestra la clase (esto es un punto de vista personal basado en una experiencia propia y por lo tanto no generalizable) de algunas empresas.
He tenido un percance con nuestra aseguradora, Crédito y Caución, compañía solvente y con gran historia y respeto en el mundo empresarial. Pero, atravesando la actual crisis económica como todos.
Ayer recibimos una notificación de ellos: Unilateralmente modifican las condiciones del contrato e incluyen una franquicia de 1.000 €... Es decir, ellos cubren un porcentaje de las ventas impagadas a partir de los 1.000 euros de impago (es decir, si te dejan una ronchita de 1.500 €, sólo cubren el 75% de 500 €).
Si tenemos en cuenta lo siguiente:
- Sólo hemos dado de alta un siniestro (como ellos lo llaman) en dos años, que además fue cobrado en su totalidad a los 5 días de dar de alta el siniestro
- Que nuestros trabajos medios tienen una facturación pequeña (poco más elevada que la franquicia) y la mayoría de nuestros clientes son administraciones públicas (que ellos no aseguran, por ser de cobro seguro)
- Que cuando les pregunto porqué modifican el contrato responden prácticamente: esto es lo que hay
se deducen dos cosas claras: No nos quieren como cliente, y además, consideran al sector de las artes gráficas como sector de alto riesgo.
Lo peor es la sensación de cómo quieren prescindir de tí como cliente. No hay una explicación sincera o detallada ("la situación que atravesamos es compleja por la crisis y el aumento de los impagos, por lo cual estamos prescindiendo de sectores peligrosos" por ejemplo), o un contacto personal para explicar la situación. No, una carta fría con una modificación unilateral que se acepta u obliga a solicitar la rescisión del contrato. Es así más sencillo que uno, por amor propio, presente la renuncia.
Yo presento la renuncia. Ellos renunciaron a la clase y la elegancia empresarial.
Sobre las encuestas a empresas
Todo el que está cerca de la administración de una empresa ha recibido alguna vez una encuesta de cumplimiento obligatorio enviada por alguna administración pública. Hace un par de semanas, nos ha llegado una encuesta del Ministerio de Trabajo, y ayer una del Ministerio de Industria.
El trabajo necesario para rellenar dichas encuestas es muchas veces intenso, requiriendo el esfuerzo de al menos una persona durante un día para conseguir determinados datos que resultan, cuando menos, sorprendentes. Y eso si la empresa dispone de un sistema de información. En caso contrario, intuyo que la mayoría de empresas, estiman los resultados ya que el trabajo para recopilarlos sería muy laborioso. Así que ya sé qué valor tienen para mí los resultados de esas encuestas.
Os pongo un par de ejemplos para no aburrir mucho. Me preguntaban en esa encuesta del Ministerio de Trabajo, datos como los siguientes:
- Número de días festivos en el año (incluyendo fines de semana)
- Número de altas y bajas de personas en la empresa, así como el paso de contratos temporales a indefinidos y contratos de tiempo parcial a tiempo completo.
Y me pregunto yo
- Días festivos: ¿Acaso no lo sabe la Administración Pública que fija los calendarios laborales? ¿No sería más lógico preguntar: Cuántos días adicionales a los marcados en el calendario laboral ha otorgado su empresa?
- Altas y bajas: ¿No tiene esta información tanto la Seguridad Social (necesario para las cotizaciones) como el Ministerio de Trabajo, a los que hay que informar puntualmente de estos datos?
Evidentemente, esta información (y otra mucha que aparece en dichas encuestas) está ya en manos de las Administraciones Públicas. Eso sí, hay una falta absoluta de sistemas de información que permitan una minería de datos (Data Mining) adecuada y que proporcionaría además datos mucho más fiables. Razones como esta son las que hacen que no confiemos demasiado en la inteligencia de los dirigentes políticos a la hora de decidir inversiones (que generalmente suelen estar lejos de la modernización). Es mucho más interesante mantener encuestas con preguntas en la mayoría de los casos absurdas, que justifiquen el trabajo de una Administración Pública constrastadamente ineficiente (sólo hay que mirar los datos de la UE) y cargar de trabajo al sector privado. Trabajo eso sí, improductivo.
Comparando con otros sectores… Artes Gráficas vs Automoción.
Actualmente, estamos escuchando constantes noticias que indican la necesidad de salvar el negocio de la automoción, inyectando incluso cantidades de dinero en él, o bien con líneas de financiación preferentes o ayudas al consumo (plan prever, por ejemplo).
El sector de la automoción es un sector con peso específico en la economía española, y además, uno de los más conocidos. Es por ello interesante comparar nuestro sector con este (no me parece justo comparar el sector de las artes gráficas, con el naval por ejemplo, que recibe grandes ayudas estatales). A partir de datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio de 2005 podemos observar:
- El número de empresas en el sector de la automoción es de 1.774 frente a las 15.000 del sector de las artes gráficas. En ello influye el tipo de empresa de cada sector:
- En las artes gráficas más del 90% de las industrias tiene menos de 10 empleados. El tamaño de las empresas en el sector de automoción debe ser mayor (por una simple regla de proporcionalidad del número de empleados que veremos ahora).
- El sector de las artes gráficas emplea a un mayor número de personas que el de la automoción (180.000 del primero frente a poco menos de 160.000 del segundo).
- La producción en 2005 en millones de euros se sitúa en casi 50 mil millones de euros (49.896) del sector de la automoción frente a los casi 25 mil millones (24.824) del sector de las artes gráficas. Es el doble de producción.
- El sector automoción exporta una cifra por encima de los 33 mil millones de euros frente a los casi 2 mil millones de las artes gráficas. La contribución de las artes gráficas a la balanza de pago es escasa. También es cierto que el trabajo mayoritario en las artes gráficas es para consumo local.
- La inversión material en el sector de la automoción es de 1.935 millones de euros, frente a los 1.150 millones de euros del sector de las artes gráficas.
De estos datos, me quedo a título personal las siguientes conclusiones:
- Los niveles de productividad en el sector de automoción son mayores que en la industria gráfica. Con una estructura de personal menor, un menor número de empresas producen el doble que el sector de la industria gráfica.
- La industria gráfica es, en recusos humanos, un sector que no debe ser despreciado por los diferentes gobiernos, así como ser un sector casi desconocido para la sociedad (es por ejemplo, un ausente constante en los medios de comunicación).
La gran ironía del capitalismo… mamá banco
Hay cierto componente de la crisis en la que estamos que fastidia. Todos hemos pasado por la "humillación" de ir a un banco. Sí, digo humillación, porque salvo que tengas millones de euros en el banco, el trato que generalmente recibes es de cierta prepotencia y de abuso de fuerza por tu necesidad. Simplemente porque tu necesidad es la de dinero. Y los bancos, VENDEN dinero.
Si necesitáramos un coche, no nos sentiríamos tan inferiores cuando nos acercamos a un concesionario. Y ni mucho menos existe prepotencia en un concesionario. Cuando pides una hipoteca, o un préstamo, tienes que llevar tus nóminas, avales, e incluso, es necesario hasta enseñarle tu ropa interior (si es Calvin Klein, saben que tienes dinero y es más probable que te presten algo). Sin embargo, si son ellos, los bancos, quienes deben invertir en fondos mundiales (sistema globalizado), no hay exigencia de ningún tipo de garantías, ni siquiera, de información sobre dónde se está metiendo dinero (¿o alguien metería dinero en hipotecas concedidas a gente sin dinero ni trabajo? ¿Existiría esta crisis si a las operaciones entre bancos se les exigiera la misma transparencia que en sus operaciones con su cliente?).
Es curioso. A sus clientes, toda la exigencia del mundo. A sus proveedores (otros bancos que le venden dinero a ellos), ninguna. El mundo al revés.
Por supuesto, esta es una versión simplista de la realidad. Los bancos son el motor y el alma del sistema capitalista... Debemos aceptar que los bancos, son un ente de necesaria existencia, al igual que la administración pública o el gobierno. Eso sí, con decisiones igualmente incomprensibles según el sentido común. Pero jode...
Hace 40 años…
Tendemos a concentrar períodos de tiempo en momentos concretos. Así podemos evocarlos fácilmente pasados ciertos años.
Hace 40 años, en 1968, mi padre, Antonio Pinelo, firmó un documento en el que certificaba la compra de una Minerva, modelo Hispania. Una máquina tipográfica. Era el resultado de un proceso de valoración, de pensar en el futuro, de querer implantarse por separado. Una historia de una una persona que empezó a trabajar muy joven, con 12 años, en una época en la que las cosas eran sólo fáciles para unos pocos. Nació ahí una empresa con sello propio. El que a día de hoy lo impregna aún todo. El de la personalidad, perseverancia y tesón de su fundador.
Son muchas las sensaciones que pasan por la mente de todos hoy día. Felicidades (como el cumpleaños de un niño), agradecimiento (por contribuir al crecimiento personal y profesional de más de una veintena de personas a lo largo de estos años) e ilusión por un futuro, que esperamos siga la misma línea.
Manejo de clientes esporádicos
Hay algunos problemas, que se presentan en la gestión del día a día que pueden parecer sin importancia, pero que a la larga pueden dar lugar a una cantidad de problemas importante. Uno es la gestión informática de clientes esporádicos. Si tengo un cliente que sé que va a venir un sólo día y quizás no aparezca nunca, ¿realmente interesa crearle una ficha de cliente en el sistema? ¿Realmente merece la pena esa inversión de tiempo y de distorsión de información en el sistema?
El día que mi padre, fundador de la empresa, me planteó este problema, pensé que lo mejor era dar de alta a todos los clientes con ficha propia en el sistema, fueran o no esporádicos. Sin embargo, esta aproximación tiene problemas importantes.
- La agenda de clientes puede llegar a hacerse inmanejable, con cientos de registros de clientes que nunca se volverán a utilizar.
- Se tendrán además, registros inconsistentes. Inevitablemente todos tendemos a no incorporar toda la información de un cliente esporádico... total, si no va a volver a venir, ¿para qué complicarnos introduciendo toda la información?
Por otro lado, almacenar todos los clientes tiene otra serie de ventajas
- Un funcionamiento lineal del sistema informático (para crear una factura siempre debe existir clientes creados)
- Una agenda de clientes potenciales (ya que fueron clientes alguna vez nuestro) que nos puede permitir rescatarlos en el futuro.
En nuestro caso optamos por una solución intermedia. Nuestra agenda de clientes presenta una estructura relacional 1 a muchos, con una tabla que gestiona la información del cliente, y otra las posibles direcciones (o sucursales) de ese cliente. Para los clientes esporádicos, introduje una modificación en el programa, que permitiera la creación de un único cliente mostrador, pero con múltiples direcciones para clientes esporádicos directamente desde facturas, albaranes o presupuestos. La solución es efectiva.
Al plantear la mudanza a OpenBravo u OpenXpertya o cualquier otro ERP, esta opción deja de estar disponible para nosotros. A no ser que la implemente... me lo estoy pensando.
El jefe de mi novia es …. impresentable
Anécdota curiosa. Así trabajan algunos "empresarios" (con comillas muy resaltadas). Este señor exige el cumplimiento de una jornada laboral de 43 horas semanas (3 por encima de lo establecido legalmente y en convenio) sin remunerar. Y cuando se le dice que no se está dispuesto a echar, dice el "buen" señor:
-¿Y el Corte Inglés cómo lo hace? ¿Cómo está de 10 a 22? Con la gente echando horas extra!!!...
Claro, le cabe a uno pensar, ¿este hombre está en serio? Si lo está, ¿en qué mundo vive? Si no lo está, ¿de verdad cree que puede engañar a su personal con esas reflexiones? ¿No conoce el concepto de turnos?
En fin, esas y otras muchas anécdotas, son las que nos dan a los empresarios la fama que tenemos... Espero, por el bien de todos, que este tipo de "empresarios" sean los menos...
